viernes, 8 de julio de 2011

PROYECTOS

(El Partal)

He de confiarte una relación de mis próximos proyectos:

Ø      «De las personas que despiertan a otras que están dormidas»
Ø      «De la forma de las piedras de la playa de P. »
Ø      «De la tendencia a recoger pequeñas hojas y dejarlas secar»
Ø      «De la imposibilidad de sosiego frente al vacío ermitaño»
Ø      «De la necesidad de escribir cartas algunas veces»
Ø      «De la contemplación natural de un páramo yermo»
Ø  «De la observación natural de pájaros que por causa de un viento persistente, no consiguen volar a donde querrían ir» (30/31-08-2011)
Ø      «De la manera de encontrar trozos de conchas rotas» (30/31-08-2011)
Ø  «De la utilidad de reunir piedras con un agujero en el medio.» (30/31-08-2011)

miércoles, 6 de julio de 2011

CAUSA


He empezado a creer que las cosas que (me) ocurren ya no surgen por mi causa.
He comenzado a ser completamente ajeno a mis vivencias.
Los sucesos transcurren sin mi intervención, sin permitir mi participación o influencia, a mi pesar.
Ya no quiero encontrar el camino de agua lejos de sus brazos.

sábado, 2 de julio de 2011

GUARDARÉ

 (Carrer de la Sèquia-1 de mayo de 2011)



Yo, en mi condición, con la espalda cada vez más vencida, guardaré tus banderas pintadas durante esos años en que tú, en tu condición, crecerás a la vida, a la ilusión, a todo lo que hoy ya abarcan las que un día fueron tus pequeñas manos.
Seré guardián de tus dibujos, de tus canicas y chapas, de tus felicitaciones a mi paternidad, de las piedras y los nidos atesorados, de tus textos sagrados de infancia y adolescencia, de tus pequeños coches arrastrados en el silencio y en la soledad de tu cuarto de acogida semanal, resbalando por paisajes infinitos, cada uno de ellos conseguido no sin tu esfuerzo en aquellas gasolineras, con el temor de pedirlos a un padre ausente, huraño y desprovisto; pero también guardaré, sin mezcla, los coches de mi dolor, los que tú me ofreciste cuando, siendo niño, eras el adulto y cuando yo, siendo el adulto, había de convertirme en niño para merecerlos.
Protegeré tus recuerdos, tus imágenes en formatos para mí tan nuevos y sin embargo tan lejanos; tu voz desde su inicio, la mirada de tu madre al despertar, la pequeña cinta plastificada que abrazó tu tobillo cuando aún no fiaban tu adn o la ropa que dejaste atrás, severamente azotada y vivida, de tanto perseguirte y no encontrarte.
Guardaré tus sonrisas.
Tú, a cambio, hijo mío, protegerás con pasión tus recuerdos y guardarás mis libros y cenizas. [Ж]







Ж Trataba de pagar en la cola de aquella gasolinera, mientras tú deambulabas por los estantes y yo temía el coste de tus opciones desde mi racanería de educador moderno. Finalmente, terminé y me ofrecí a salir. Tú, tímidamente, abandonaste tus esperanzas y te sometiste a que llegara la bronca, el gesto desabrido, la urgencia de la partida. Entonces, en mi torcido arrepentimiento, pregunté bruscamente si te faltaba algo, si había alguna nueva disposición imprevista sobre mi menguado dinero, menguado siempre para ti y los demás, pero no para mis propios caprichos y dispendios, plagados de vicios antiguos e inflexibles. Miraste hacia mí con temor (¿o fue terror?), a punto de negar, confirmando la integridad miserable de mi dinero, pero entonces, con los ojos hacia el suelo, te sobrepusiste a tu gran timidez y deslizaste tu petición hacia un coche, un coche negro y redondo, un escarabajo que podía adivinarse siguiendo el recorrido tembloroso de tu brazo, de tu mano, que señalaba hacia una pequeña estantería llena de coches, camiones y máquinas, todos codiciados e inermes.
Hice mío tu coche, no sin gestos histriónicos e hipócritas, y una vez más supe, con el corazón cubierto de amargura, que ese coche sería mío, que permanecería en mis dominios y que se me quedaría para siempre atravesado en la garganta, con las penas de los tiempos, en aquella garganta que es capaz de conservar el juguete de un niño con los años, pero nunca ha sido capaz de ofrendarlo con el corazón.   

DOS COLINAS

 
(«Dos colinas»)

«Eres un niño, y de un niño sólo puedo esperar que se sacuda de la ropa el Norte entero: casas, árboles, ríos, eras, espigas, nubes, y que rompa las jarras del horizonte para que se desparramen bandadas de perdices y golondrinas.
[…] Como buen niño que eres, en tus bolsillos se juntan las habas silvestres con las dulces flores de la madreselva.» [Ж]





[Ж] SALIM BARAKAT, «Dos trayectos», Eds. del Oriente y del Mediterráneo, Madrid, septiembre 2010, 1ª edición, pág. 16.

viernes, 1 de julio de 2011

松尾芭蕉

«Siendo el propósito original de mi viaje escribir acerca de estos cerezos en flor, debo confesar que, desde este punto de vista, fue un completo fracaso.» [1] 






[1] BASHŌ, «De camino a oku y otros diarios de viaje», versión de JESÚS AGUADO, DVD Ediciones, Barcelona, enero 2011, 1ª edición, págs. 60 y 61

martes, 21 de junio de 2011

UN AÑO DE CARICIAS

(22.07.2010)

En principio, solo fue un año de caricias
Un conjunto de vivencias flotando en dos periodos
Con el tiempo suspendido en paseos, sonrisas, elogios,
Emociones, apoyos mutuos conversados cada instante
Pero después, el año se convirtió en sorpresas entretejidas,
Sonidos de pájaros desde el silencio de la nieve,
Líneas siempre dispuestas enmarcando su hermosura,
Abrazos eternos con causas tan prodigiosas e inmutables
Como un mar salado ausente de lágrimas y una mirada franca,
Una mirada limpia y tierna salpicada de esperanzas
Y mi espalda, recostada en su pecho cada día, como hierba
Eso me dije no es un año, es un sendero de nubes
Calla me dijo y entre susurros apagados de sus manos
Que mostraban el porvenir de los cerezos, cerró sus ojos
Hemos comenzado un nuevo año y aún ni lo sabemos

jueves, 2 de junio de 2011

TROZOS DE LOZA

(Torrent de les Flors)


«[…] pero tú te acercabas para recoger, en los escombros, trozos de loza con que adornar las tumbas.» [1]

(Plaça Rovira i Trias)








[1] SALIM BARAKAT, «Dos trayectos», Eds. del Oriente y del Mediterráneo, Madrid, septiembre 2010, 1ª edición, pág. 17.